Cualquier idioma
Catalán, castellano, inglés, francés, alemán o los idiomas que necesite tu empresa. El sistema se puede ampliar a medida que crece el proyecto.
Creo webs preparadas para funcionar en catalán, castellano, inglés o cualquier otro idioma, sin tener que depender de suscripciones anuales de plugins como WPML o TranslatePress.
La traducción no se añade al final como un parche. La estructura de cada idioma se plantea desde el principio para que la web sea rápida, comprensible y fácil de posicionar.
Catalán, castellano, inglés, francés, alemán o los idiomas que necesite tu empresa. El sistema se puede ampliar a medida que crece el proyecto.
No es necesario mantener una suscripción anual a WPML, TranslatePress u otros plugins de traducción para que las versiones idiomáticas sigan funcionando.
Cada idioma dispone de sus propias direcciones, textos y palabras clave. Google puede identificar e indexar correctamente cada versión.
El cambio de idioma mantiene al usuario dentro de la misma página o contenido, sin redirecciones confusas ni saltos inesperados.
Evitamos añadir un gran sistema externo cuando no es necesario. Menos dependencias significan una web más controlable y con menos puntos de conflicto.
Los textos y las imágenes de cada idioma se pueden gestionar visualmente con el sistema de edición creado a medida, sin tocar el diseño.
La tecnología debe estar al servicio del proyecto. No al revés. Por eso construyo una solución proporcionada, estable y adaptada a las necesidades reales de cada web.
Los idiomas no dejan de funcionar porque haya caducado una licencia de traducción.
La estructura es clara y cada contenido tiene una correspondencia definida.
La edición de los contenidos queda separada de la estructura visual de la página.
Cada dirección se puede adaptar al vocabulario y a las búsquedas habituales de cada mercado.
Traducir una página no consiste solo en cambiar sus palabras. También hay que adaptar las direcciones, los títulos y la forma en que los usuarios buscan el servicio.
Cada idioma forma parte del proyecto desde la arquitectura inicial hasta la publicación definitiva.
Decidimos qué idiomas necesita la web y cómo se organizarán las distintas versiones.
Creo una estructura coherente y preparada para relacionar todas las páginas.
Traducimos los textos visibles y adaptamos las URLs relativas de cada apartado.
Revisamos enlaces, navegación, dispositivos y correspondencia entre idiomas.
La web debe estar preparada para evolucionar sin tener que reconstruirla. Por eso el sistema se puede ampliar con nuevos idiomas, nuevas páginas y nuevos mercados manteniendo una estructura coherente.
Cuéntame qué idiomas necesita tu proyecto. Prepararemos una estructura clara, rápida, autogestionable y optimizada para cada mercado.